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Mujeres y diseñadoras: Greta Magnusson-Grossman

A lo largo de la historia las mujeres como Greta Magnusson-Grossman han sido invisibilizadas en el mundo del diseño -y en todas las disciplinas-.

Hablamos de mujeres y diseñadoras con grandes carreras y largas producciones. Sus trabajos han supuesto importantísimas aportaciones para modelar la forma de vivir, pensar y diseñar que conocemos en la actualidad.

Muchas mujeres a lo largo de la historia han contribuido a mejorar la vida de todos los demás, y muy pocas son recordadas hoy en día.

En esta serie de artículos titulados «Mujeres y diseñadoras», repasaremos la vida y obra de muchas mujeres sin las que el diseño hoy no sería lo mismo. ¿A cuántas conocerás?

Una mujer ebanista en un mundo dominado por hombres

Greta Magnusson-Grossman fue una interiorista, arquitecta y diseñadora de muebles sueca. Estamos hablando de una de las pocas mujeres diseñadoras que consiguió destacar en el escenario arquitectónico del siglo XX en Los Ángeles. Su forma única de ver el modernismo sueco influyó en su forma de generar arquitectura. Lo concebía como una síntesis del saber hacer europeo y la cultura y el estilo de vida californiano. Esto le hizo popular en Estados Unidos.

Greta Magnussen-Grossman en AD Icono

Nació en Helsingborg en el año 1906. En su familia eran ebanistas y ella fue aprendiz de carpintero en una la fábrica Kärnans. Se graduó en Ebba Lundbergs Högre siendo la única mujer en el taller. Además, estudió diseño de muebles en Konstfack -el Instituto de las Artes de Estocolmo- gracias a una beca. Aquí destacó en el dibujo técnico, centrando su trabajo en el diseño de muebles, textiles y cerámicas. Más tarde estudió arquitectura en la Real Academia de Tecnología de Estocolmo.

Fue en el año 1933 cuando ganó el segundo premio de Diseño de Muebles de la Sociedad Sueca de Diseño Industrial. Ganar este premio le convirtió en la primera mujer en ganarlo. Un año después, la Sociedad Sueca de Diseño Industrial le concedió una beca para viajar a través de Europa. Todo lo que le parecía interesante en cuanto a interiorismo y arquitectura se publicaron en «Las mujeres y el hogar», una sección del periódico sueco Nya Dagligt Allehanda.

Studio: el lugar de trabajo de Greta Magnusson-Grossman

A principios de la década de los 30 fundó su propio taller en Estocolmo junto a más compañeros de clase. El espacio estaba formado por un estudio, una tienda y un taller bajo el nombre de «Studio». Aquí obtuvo numerosos premios diseñando mobiliario interior, los cuales se exponían con frecuencia en la Galería Moderne de Estocolmo.

Especialmente fue relevante la cuna que diseñó para la princesa Birgitta de Suecia en 1937, que le sirvió para ser expuesta en el Museo Nacional de Estocolmo.

Viaje a Los Ángeles: una nueva vida

En 1940, con la Segunda Guerra Mundial de por medio, se mudó a Los Ángeles, donde funda junto a su marido el estudio y tienda Magnussen-Grossman en Rodeo Drive. Fundamentalmente diseñaron mobiliario e iluminación que vendían a diferentes empresas y en el propio estudio. Los diseños que desarrollaron se identifican por mezclar materiales y sus delgadas proporciones.

Greta Magnussen-Grossman llevó a cabo una línea de lámparas de mucho éxito para Barker Brothers’ Modern Shop, creada en 1947, que serían producidas por Ralph O. Smith. Estas lámparas fueron incluídas en la exposición «Good Design» en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

lampara grashopper greta magnusson-grossman

Al lado del estudio Magnussen-Grossman se encontraba Paul Laszlo, el modisto de las estrellas. Gracias a esto, personalidades de Hollywood descubrieron de forma temprana el diseño sueco. Acabaría por diseñar interiores completos para Greta Garbo o Ingrid Bergman. A pesar de tener una carrera de más de 40 años y muy prolífica, era bastante desconocida en su Suecia natal.

Greta construía donde nadie se atrevía a hacerlo

Entre los años 1949 y 1959 diseñó 14 casas en Los Ángeles, siendo especialmente conocida por hacerlo en parcelas complicadas. Laderas de colinas de pequeñas dimensiones, nunca más de 140 metros cuadrados. Normalmente los solares en los que construía eran los que otros arquitectos desechaban. En estos, Greta Magnussen-Grossman conseguía encajar patios y piscinas, normalmente en forma de riñón, como en Hurley Residence en 1958.

Casa que Greta diseñó en Beverly Hills para ella y su marido entre 1956 y 1957
greta magnussen-grossman

Solían estar edificadas sobre pilotes, con planta libre y unas increíbles vistas gracias a los muros cortina acristalados. En gran cantidad de ocasiones trabajó con el paisajista Garrett Eckbo.

En los interiores hacía uso de líneas sinuosas y la delicadeza en el mobiliario. Así, conseguía piezas ligeras, de fácil limpieza y prácticamente nulo mantenimiento, lo que encajaba perfectamente con la forma de habitar moderna.

interiorismo greta magnussen-grossman

El diseño de producto en la vida de Greta Magnusson-Grossman

En Estados Unidos colaboró con empresas como Glenn of California, Martin/Brattrud, Sherman Bertram y Modern Line. Los trabajos que desarrolló para Glenn of California son los más sofisticados y conocidos. Se trata de piezas con textiles muy coloridos y gran riqueza de materiales, como el plástico laminado negro, hierro forjado y la madera de nogal de California.

Algunas de sus obras más conocidas son las lámparas de las colecciones Cobra, G-10 y la Gräshoppa. Todas estas coleciones son de líneas sencillas y elegantes, del estilo Mid Century Modern americano. Cantidad de sus diseños aparecieron publicados en revistas como Domus (el magazine fundado por Gio Ponti, su amigo), e incluso se les mencionó en tiras cómicas.

Los años 50 y 60

En 1950 el MoMa de Nueva York le otorgó a Grossman el premio «Good Design» por la lámpara Cobra. Además, ejerció la docencia en la Universidad de California.

En los años 60 fue una figura relevante de la arquitectura experimental de Los Ángeles, influenciada por la escuela de la Bauhaus europea.

Exposición en el MoMa de diferentes iconos del diseño, en el que se encuentra el aplique de pared Cobra de Greta Magnusson-Grossman

En 1966 Grossman se retiró de la escena arquitectónica mudándose a una casa diseñada por ella misma al norte de San Diego. Tres años después, en 1969 y tras la muerte de su marido, pasó los últimos 30 años de su vida en relativa oscuridad y dedicándose a pintar paisajes.

El legado de Greta Magnusson-Grossman

Gran parte de las casas que Grossman diseñó y construyó hoy en día han sido demolidas. Puede que queden en pie alrededor de diez casas, como la Hurley, la casa Frances Nelson y la casa Jim Backus.

Murió en agosto de 1999, siendo absolutamente olvidada, puesto que ni siquiera sus vecinos más próximos la conocían.

exposicion de greta magnusson-grossman
Exposición sobre el trabajo de Greta Magnusson-Grossman en el Arkitekturmuseet de Estocolmo

Actualmente nos resulta muy complicado encontrar referencias acerca de Greta Magnusson-Grossman, aunque su prolífica carrera tanto arquitectónica como de diseño de producto tuvo una gran repercusión en la época. Incluso fue una personalidad verdaderamente importante para conseguir definir la estética de la modernidad en la California a mediados del siglo XX.

Creó piezas con una elegancia indiscutible, siendo reconocida en un mundo en clave masculina.

Si quieres conocer más Mujeres y diseñadoras, puedes utilizar la etiqueta mujeres diseñadoras o pinchar aquí para leer a la historia de Charlotte Perriand.

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